Feminisme

Crímenes de honor

¿Sabías que existe el día Internacional de las Víctimas del Crimen de Honor? ¿Sabes qué es un crimen de honor? Seguramente mis preguntas te recuerdan a algún episodio de alguna película que has visto sobre la mujer en Afganistán, Irán, Argelia o Marruecos. O bien podrías haber leído algún libro o, al igual, te suena a alguna práctica medieval, totalitaria y opresiva.

Muchas personas creen que los días internacionales son una estupidez humana. No obstante, si existen es porque hay un problema social. En este caso, las víctimas por el crimen de honor no fueron reconocidas tan solo hasta el 29 de octubre de 2009. Tras una sentencia de un tribunal penal en Siria que dejó absuelto a un criminal por matar a su hermana de manera brutal y sangrienta, alegando que lo hizo en nombre del «honor».

El honor como concepto es un atributo moral, justo y correcto. Es una calificación integral y una virtud que se podría aplicar a cualquier persona y género. Lamentablemente, nuestra sociedad define al hombre honesto como aquel que se gana el pan para alimentar a su familia. En cambio, la mujer honesta es aquella que no mantiene ningún tipo de relación de conducta sexual fuera de la legalidad matrimonial. En una discusión es más fácil atacar a una mujer poniendo en duda su honradez porque está en una posición sensible que se exhibe en la crítica y ataque. En cambio, a un hombre, para que se sintiera atacado en su honor, haría falta mencionar el honor de su madre, hija, esposa o hermana. 

A consecuencia del fenómeno de crímenes de honor, muchas mujeres fueron y están siendo asesinadas por sus padres, hermanos o, en su defecto, otros familiares varones. El motivo suele ser sospechas de que la hermana está enamorada de un chico, practicar sexo fuera del matrimonio, tener novio, perder la virginidad, etcétera. Por eso, a día de hoy, nos siguen pidiendo el certificado de la virginidad antes del matrimonio. Mientras, al hombre no se le cuestiona absolutamente nada y se le permite practicar el sexo fuera del matrimonio sin ningun problema. Además, lo puede contar entre sus amigos y familiares descaradamente entre carcajadas. Su honor es tan amplio que caben todo tipo de impurezas, inmoralidades y groserías, justificadas socialmente. En cambio, el honor de una mujer, es tan estrecho como el ojal de una aguja.

A nosotras no nos valoran por nuestros éxitos y méritos. Somos valoradas por ser decentes, dignas y tapadas. Nos comparan con las perlas: tapadas mejor protegidas. Dicen que somos como una cerilla y que, una vez gastadas, perdemos utilidad. Las mujeres no veladas somos como el caramelo descubierto y rodeado de moscas, entre otras odiosas comparaciones. Las que no aceptamos estas barbaridades, ajenas a la tradiciones absurdas y humillantes a la mujer, no se nos tacha de rebeldes sino que se nos acusa de manchar el honor del padres, hermanos y resto de familiares varones. Así pues, el honor es utilizado como una herramienta en manos del patriarcado para subyugar a la mujer.

La mujer tiene el honor pero no lo posee. Cualquier hombre de su familia es responsable sobre su honor menos ella. El honor es de su padre, hermano, esposo y hijo. En el caso de una traición matrimonial por parte de la mujer, se le acusa a ella por ser una deshonra de su marido y en algunos países hasta es legal asesinarla si es descubierta. En cambio, si es él quien comete el mismo error, no le pasa nada porque es hombre. En todo caso, la culpable sería su mujer por no satisfacer al marido sexualmente. Siempre se habla del honor de la mujer como propiedad del hombre. En cuanto al hombre, no se dice que haya manchado el honor de su esposa.

Si simplificamos el debate sobre el honor en las sociedades árabes podemos focalizar el eje principal de la mayoría de los problemas y desigualdades sociales que producen y justifican los crímenes de honor en la virginidad de las mujeres. De aquí emerge el matrimonio infantil. Las niñas se consideran como un peso encima de los hombres de los padres que hay que sobreproteger para evitar historias amorosas de adolescentes que podrían acabar cometiendo una deshonra para la familia. Por lo tanto, mejor casadas de pequeñas. Así se traspasa el peso del honor del padre al marido. También encontramos casos en que las mujeres son obligadas a tapar el pelo y vestirse con faldas y camisas largas hasta las rodillas. Para que no sea un problema para los hombres. Para no provocar los sentimientos de los hombres y reservar su belleza para su marido. Para evitar, así, acoso y violaciones.

De ello se desprenden tantas y tantas historias de mujeres que estaban enamoradas de alguien y fueron asesinadas para “purificar la deshonra”. Asimismo, estas situaciones marcadas por el deshonor, provocan que sean muchas las mujeres que acaben abocadas  a las redes de la prostitución. Muchas mujeres, tras perder la virginidad, sus padres las echan de casa y se deshacen de ellas por el dichoso honor. Entonces, muchas acaban viéndose señaladas por la sociedad y acaban entrando en el mundo de la prostitución como única vía de subsistencia. La película marroquí Much Loved, dirigida por Nabil Ayouch, lo refleja muy bien. Loubna Abidar, protagonista de la película, fue agredida y tuvo que refugiarse en un país Europeo por cuestiones derivadas del deshonor. De hecho la película fue vetada en el país vecino. 

Otro de los dramas que provocan estas situaciones marcadas por el deshonor, son los abortos clandestinos. El aborto sigue siendo ilegal e inmoral en sociedades musulmanas. También viven una situación dramática las madres solteras. Si ya de por sí es difícil la situación de una madre soltera, imaginad en una sociedad donde, por el hecho de serlo, está proscrita. Quienes han optado por criar a su hijo a solas, fruto de una relación amorosa extramatrimonial, no están reconocidas legalmente y sus hijos son considerados bastardos.

Estamos en las puertas del 8M: Un día importante para visibilizar las luchas feministas. Luchas en plural. Luchas de mujeres con distintos caminos, orígenes y trayectorias que convergen en un factor común: plantar cara a la dominación heteropatriarcal. Es por ello que he querido dar luz a una de las muchas luchas que estamos enarbolando las mujeres de todo el mundo.

Hakima Abdoun
Graduada en trabajo social por la Universidad Rovira y Virgili
Trabajadora en un centro de acogida
Activista y miembro de diferentes movimientos sociales.
Foto de portada del Diari de Tarragona

1 comentario en “Crímenes de honor”

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